Antes que nada quería hacer un comentario: era obvio que no le iba a dar pelota al blog.
Ahora bien, podemos seguir con el posteo.
Últimamente me siento atacada, me pongo de mal humor y me la agarro con vos. No me haces nada pero yo me hago la cabeza y por cualquier pelotudez me ofendo y trato de devolverte lo que siento, que no es más que mi paranoia.
Quiero que sepas que sos la persona más importante que pudo aparecer en mi vida. Si me pusiera a pensar dónde estaría si no me hubieses tocado la cintura y llevado a tu cuerpo en ese cumpleaños, no se me ocurriría nada. No sería nada, probablemente hubiese desaparecido, o no. ¿Quién sabe? Pero no importa. A mi no me importa y a vos tampoco. Somos felices, juntos, para siempre.
Se que no vas a leer esto porque no tenes idea de la existencia de este blog. Pero estas noches que estoy durmiendo sin vos, me siento sola y triste. Te extraño mucho y hago cosas para no pensar tanto. Sin embargo, tengo una angustia gigante por dentro. Será por eso que me enojo con facilidad y discutimos por cosas sin sentido. Tengo una bola de sentimientos que no puedo expresar.
No se si alguna vez podré ser capaz de demostrarte todo lo que siento por vos. No quiero decirte las mismas cosas que cualquier novia le diría a un novio, pero no se de qué otra forma expresarte lo que significas para mi.
Te puedo dar las gracias por buscarme, ganarme y ahora, aguantarme. Espero poder darte las gracias por estar al lado mío todos los días que me queden por vivir. Espero que este año que apenas está empezando, seas más feliz que nunca y que podamos vivir todo lo que merecemos y deseamos, juntos.
El te amo a vos te queda demasiado chico. Pero, te amo como nunca amé a nadie y nunca voy a amar.